Factores de Riesgo

Se entiende por factor de riesgo toda situación que aumenta la posibilidad de que una persona padezca una enfermedad.

La presencia de uno o más factores de riesgo, puede incrementar la posibilidad de que una mujer sufra de cáncer de ovario, pero esto no significa necesariamente que vaya a tener esta enfermedad.

Es importante saber que absolutamente todas las mujeres tienen riesgo de sufrir cáncer de ovario, más allá de la existencia de factores de riesgo.

Una mujer, con uno o más factores de riesgo, debería ser controlada más frecuentemente, para lograr una detección temprana de probables síntomas.

Los siguientes factores de riesgo pueden incrementar las posibilidades de tener esta enfermedad, pero las causas específicas del cáncer de ovario son todavía desconocidas.

Edad
El riesgo de sufrir cáncer de ovario aumenta con la edad y principalmente después de la menopausia.
Los cánceres de ovario son poco comunes en las mujeres menores de 40 años, y la mayoría de los cánceres ováricos se origina después de la menopausia.

Antecedentes Familiares
Una mujer que posea antecedentes familiares de 1er. grado – padre, madre, hermana/o, hija/o – de cáncer de ovario, mama y/o de colon, posee mayor probabilidad de contraer cáncer de ovario

Factores genéticos: Familia judía Ashkenazi
Se ha detectado la existencia de genes que, heredados de sus padres, pueden aumentar en gran medida el riesgo de cáncer de ovario.
Estos genes, incluyen a los llamados BRCA1 y BRCA2 (BRCA por BReast CAncer) que son responsables de los cánceres de mama y de ovario.
Cuando estos genes son normales, actúan como supresores de tumores ayudando a prevenir el cáncer. Pero si se ha heredado una mutación (defecto) de uno de ellos, de cualquiera de los padres, la función de supresor de tumores es menos eficaz para prevenir el cáncer y, por lo tanto, aumentan las posibilidades de desarrollar cáncer de mama y/o ovario.
Estas mutaciones son 10 veces más comunes en las mujeres descendientes de familias judías Askenazi, es decir, de descendientes de judíos de Europa Oriental.

Obesidad
Existen numerosos estudios que establecen una relación entre el cáncer de ovario y la obesidad.

Vida reproductiva
Una mujer que haya estado embarazada y que haya continuado con el embarazo hasta el final presenta un menor riesgo de cáncer de ovario en comparación con la mujer que no haya completado el embarazo. El riesgo baja con cada embarazo completo. La lactancia (amamantar al bebé) puede reducir el riesgo aún más.

Anticonceptivos
Las mujeres que han usado anticonceptivos orales (píldora anticonceptiva) tienen un menor riesgo de cáncer de ovario. El riesgo disminuye cuanto más tiempo se use la píldora y continúa por muchos años después de suspender las píldoras.

Cirugía ginecológica previa
Está demostrado que tanto la ligadura de trompas reduce el riesgo de padecer cáncer de ovario
en hasta dos tercios. Una histerectomía (extirpación del útero sin remover los ovarios) también parece reducir el riesgo de cáncer de ovario alrededor de un tercio.

Alimentación
Una dieta saludable no solamente ayuda a prevenir el cáncer sino que es imprescindible para mejorar nuestro bienestar y nuestro sistema inmunitario.
Un estudio de mujeres que siguieron una alimentación baja en grasa durante al menos 4 años mostró un menor riesgo de cáncer de ovario.  La Sociedad Americana contra El Cáncer recomienda comer una variedad de alimentos saludables, enfatizando en aquéllos de fuente vegetal.


logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo
logo